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domingo, 1 de marzo de 2009

Domingo: 1 de Cuaresma: ¡El Reino está cerca!

Marcos 1,12-15

El Espíritu impulsó a Jesús a retirarse al desierto, donde permaneció cuarenta días y fue tentado por Satanás. Vivió allí entre animales salvajes, y los ángeles le servían.
Después de que arrestaron a Juan el Bautista, Jesús se fue a Galilea para predicar el Evangelio de Dios y decía:
-Se ha cumplido el tiempo y el Reino de Dios ya está cerca. Convertíos y creed en el Evangelio.
El primer capítulo del Evangelio de Marcos presenta a Jesús desde distintos aspectos:
  • Juan Bautista lo anuncia ya próximo.
  • En el Bautismo de Jesús, Dios mismo lo llama "Hijo amado"
  • En las tentaciones en el desierto queda clara su humanidad, su sintonía con los seres humanos.
  • Y por último presenta a Jesús comenzando su predicación con una frase-resumen.

El Desierto es un tiempo de camino, de reflexión, de prueba, de dificultad. Cualquier judío entendía que la palabra "Desierto" se refería a los cuarenta años que pasó en él el pueblo de Israel cuando salió de Egipto y se dirigía a la Tierra Prometida. La vida misma es un camino hacia algo mejor, un itinerario de crecimiento personal en el que a veces erramos el camino, a veces dudamos y otras veces caminamos en la buena dirección. Lo importante es tener claro hacia dónde queremos llegar.

Los animales salvajes, las tentaciones y los ángeles que le servían quieren expresar estos contrastes de dificultades y atención por parte de Dios. Como podemos sentir nosotros mismos cuando vivimos nuestra vida y nuestra fe en profundidad.

El anuncio del Evangelio que presenta aquí Marcos es sólo un "resumen" o mejor una frase-programa. El Reino de Dios se ha acercado, y por ello Jesús nos llama a la fe y a la conversión (cambio de vida, de mentalidad, de planteamiento vital).
No es que nosotros, cambiando, alcancemos el Reino; más bien al revés, la iniciativa es el amor de Dios, que viene a nosotros y se ofrece sin imponerse. Como respuesta, si queremos, podemos convertirnos y creer.


(* Atención, no hay que confundir los datos indicados aquí con informaciones de tipo histórico. Hay base histórica para ellos, pero no para cada detalle. La intención de la Biblia es siempre más honda, quiere hablarle a cada ser humano de su propia vida, no tanto contar cosas del pasado. Sólo lo hace cuando es imprescindible.)

domingo, 22 de febrero de 2009

Domingo 7º: Algo no cuadra con Marcos

Marcos 2, 1-12
Entró de nuevo en Cafarnaúm; al poco tiempo había corrido la
voz de que estaba en casa. Se agolparon tantos que ni siquiera ante la puerta
había ya sitio, y él les anunciaba la palabra. Y le vienen a traer a un
paralítico llevado entre cuatro. Al no poder presentárselo a causa de la
multitud, abrieron el techo encima de donde él estaba y, a través de la abertura
que hicieron, descolgaron la camilla donde yacía el paralítico.
Viendo Jesús
la fe que tenían le dice al paralítico:
-Hijo, tus pecados te son
perdonados.
Estaban allí sentados algunos escribas que pensaban en sus
corazones:
-¿Por qué habla éste así? Está blasfemando. ¿Quién puede perdonar
pecados, sino Dios solo?
Pero al instante, conociendo Jesús en su espíritu
lo que ellos pensaban en su interior, les dice:
-¿Por qué pensáis así en
vuestros corazones? ¿Qué es más fácil, decir al paralítico 'tus pecados te son
perdonados', o decir 'levántate, toma tu camilla y echa a andar'? Pues para que
sepáis que el Hijo del hombre tiene poder en la tierra para perdonar pecados...
-dice al paralítico-. A ti te digo, levántate, toma tu camilla y vete a tu casa.
Se levantó y al instante, tomando la camilla, salió a la vista de todos, de
modo que quedaban todos asombrados y glorificaban a Dios, diciendo:
-Jamás
vimos cosa parecida.

Mmmmmm. No me fío, Marcos, aquí hay gato encerrado. Mucho milagro, mucha curación maravillosa, mucho asombro de la muchedumbre... pero hay algo en el mensaje que estás dando que no cuadra, algo que no acaba de encajar.
A ver: la multitud se agolpa a la puerta para ver a Jesús... y nos dices que "anunciaba la palabra", sin especificar más ¿qué palabra, si de la predicación de Jesús tan sólo nos has dicho una frase, y además genérica? (1,15); le han plantado en las narices a Jesús a un paralítico tan impedido que no le sirven ni las muletas y deben llevarlo entre cuatro; se han cargado el techo de la casa (probablemente de Pedro que en estos momentos no sale en escena porque lo que está diciendo no sería apropiado para todos los públicos); y ahora nos vienes con que Jesús ¡le perdona los pecados! ¿Pero quién ha hablado de pecados? Era un paralítico, lo que quería era recuperarse de su parálisis... ¿No? Querido Marcos, tú sabes algo que no nos estás diciendo, tú quieres transmitir algo más de lo que a simple vista parece...
A ver si me aclaro, hasta ahora nos has hablado de milagros... un endemoniado... la suegra de Pedro... a ver a ver... ¡vaya! muchas curaciones al caer la tarde en Cafarnaum; un leproso de camino... Jesús ya lleva unas cuantos, y los que le quedan, querido Marcos, que en tu evangelio nos has contado muchos. Después de la del paralítico de hoy nos contarás... -vaya, ahora no hay curaciones sino enseñanzas, tengo que pasar una página-: ¡un hombre con la mano paralizada! A ver cómo sigue... -otras dos páginas más sin milagros-, la tempestad calmada y el endemoniado de Gerasa, y la hemorroísa y la hija de Jairo, eso son cuatro juntos. A ver cómo sigue... otra página sin nada... ¡oh! aquí hay un montón casi juntos, multiplicaciones de panes, curaciones varias... Y llegamos a la mitad del evangelio, aquí es donde Pedro reconoce que Jesús es el Mesías. Y a partir de entonces encontramos... dos curaciones y... espera, espera, dos curaciones y... y nada más. Después vienen las polémicas en Jerusalén -sin curaciones-, y al final la pasión, muerte y resurrección.
O sea, que nos has contado casi todos los milagros al principio del evangelio, y todas las curaciones "masivas" están ahí. A partir del cap. 9 (hay 16 caps. en total) sólo hay dos. ¿Qué habrá sucedido en la mitad del evangelio? ¡Ya caigo! Es el momento en el que Jesús empieza a decir a sus amigos aquello de que "el hijo del hombre debe sufrir mucho, morir y resucitar al tercer día" (8,31). Claro, en cuanto puso las cartas sobre la mesa, la gente ya no se amontonaba para escucharle, lógico; mientras pensaban que era el resuelve-problemas, todos tan amigos, pero en cuanto se pone a explicar de qué va lo suyo (eso de "entrega", de "dar la vida", etc.) pues... si te he visto no me acuerdo. Pero espera... eso de "hijo del hombre" que acabo de leer en el cap. 8 me suena de algo... ¡Claro! Aparece en la lectura del paralítico que leemos hoy, ¡y precisamente es la primera vez que aparece en tu evangelio!
Marcos, Marcos, creo que te voy pillando la idea. Nos has presentado nada más empezar a un Jesús magnífico, maravilloso, y hemos quedado asombrados, igual que la gente de su época. Todos sus milagros y curaciones son expresión del Reino de Dios que irrumpe con poder y autoridad cuando llega Jesús. Pero te has dado cuenta de que la muchedumbre se quedó ahí, no llegó a comprender a Jesús, y por eso lo abandonó. Y no quieres que nosotros nos equivoquemos como la gente, por eso nos has contado que Jesús, ante un paralítico que quería que le curase, prefiere hablar del "perdón de los pecados", que es la curación más honda del ser humano, la que va a la raíz de su persona, la que le hace ser él mismo, ella misma, y dejar de ser esclavo. No quieres que nos dejemos deslumbrar por las apariencias, el mensaje de Jesús es más hondo, pasa por la entrega de toda la vida, y por eso nos hablas del "hijo del hombre" como una pista que nos lleve a seguir adelante leyendo, a seguir a Jesús en la vida.
Gracias, Marcos, por darnos pistas para ir comprendiendo más en lo profundo lo que Jesús quería decir, que no era lo que la mayoría de la gente creía entender...
Ahora que lo pienso, ¿no es eso lo mismo que pasa ahora?

[La entrada de hoy es más larga de lo habitual. Ha querido ser un ejemplo de "contextualización" de un texto, y por ello he tenido que resumir (¡mucho!) todo el itinerario que presenta Marcos en su evangelio. Un texto breve sólo se entiende bien en su contexto, si lo sacamos de él podremos decir cosas más o menos bonitas, pero nos perderemos el mensaje de fondo que el evangelista tiene en mente.
Espero que os haya resultado interesante.
¡Nos leemos!
]

jueves, 19 de febrero de 2009

¿Pablo misógino? (7 de 7) Mujeres en la vida y en la misión de Pablo

Tanto los Hechos de los Apóstoles como las cartas de Pablo y de sus discípulos hablan de muchas mujeres, generalmente como colaboradoras de la misión. Veamos un simple listado: María, madre de Juan Marcos; Lidia; Damaris; Febe; Priscila, mujer de Aquila; María; Junia, mujer de Andrónico; Pérside, Trifena y Trifosa; Julia; Cloe; Evodia y Síntique; Ninfa; Afia; Lois y Eunice; Claudia.
Algunas son conversas, como Lois y Eunice, Damaris o Lidia; otras llegaron a ocupar puestos de responsabilidad en las comunidades locales, como Cloe y Ninfa; otras compartieron con Pablo la misión apostólica: Evodia y Síntique, Prisca; y otras llegaron, probablemente, a ejercer funciones ministeriales, como Febe, diaconisa en Cencres y protectora del mismo Pablo, y Junia, ilustre entre los apóstoles y compañera de prisión de Pablo. Por último, a algunas, como Pérside y la madre de Rufo, les dedica saludos especialmente afectuosos, signo de un cariño especial:
Saludad a la amada Pérside, que trabajó mucho en el Señor. Saludad a Rufo, el escogido del Señor; y a su madre, que lo es también mía. (Romanos 16,12-13)

(Este último párrafo está sacado de BARTOLOMÉ, J.J., Pablo de Tarso. Una introducción a la vida y a la obra de un apóstol de Cristo, Editorial CCS)

Bueno, hasta aquí la serie de entradas que quería dedicar a este tema polémico y, en el fondo, apasionante. Está claro que el tema no está cerrado, hay textos demasiado ambiguos y de difícil interpretación; pero yo me permito expresar mi opinión:
Pablo, inmerso en una sociedad que discriminaba abiertamente a las mujeres, comenzó a intuir su igualdad con el varón y su importancia para el mundo social y para la Iglesia. Todavía quedan en él restos evidentes de lenguaje que marca desigualdades, pero al mismo tiempo es capaz de mostrar afecto y, más sorprendentemente aún en su época, aceptar y promover a mujeres para cargos de responsabilidad.

(Todas las entradas de este tema AQUÍ)

martes, 17 de febrero de 2009

¿Pablo misógino? (6 de 7) Amor y respeto

Efesios 5,21-33
El texto de hoy es sugerente, parece gustar y disgustar, agradar y enfadar al mismo tiempo. Como siempre, os pido que intentéis leerlo con los ojos de un ciudadano del imperio romano de hace veinte siglos, y no con nuestras gafas culturales. Ahí va el texto, es un poco largo:
21 Guardaos mutuamente respeto en atención a Cristo. 22 Que las mujeres respeten a sus maridos como si se tratase del Señor; 23 pues el marido es cabeza de la mujer, como Cristo es cabeza y al mismo tiempo salvador del cuerpo, que es la Iglesia. 24 Y como la Iglesia es dócil a Cristo, así también deben serlo plenamente las mujeres a sus maridos.
25 Maridos, amad a vuestras mujeres como Cristo amó a la Iglesia y se entregó a sí mismo por ella 26 para consagrarla a Dios, purificándola por medio del agua y la palabra. 27 Se prepararó así una Iglesia esplendorosa, sin mancha ni arruga ni cosa parecida; una Iglesia santa e inmaculada. 28 Igualmente, los maridos deben amar a sus mujeres como a su propio cuerpo. El que ama a su mujer, a sí mismo se ama; 29 pues nadie odia su propio cuerpo, antes bien lo alimenta y lo cuida como hace Cristo con su Iglesia; 30 que es su cuerpo, del cual nosotros somos miembros.
Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre para unirse a su mujer, y llegarán a ser los dos uno solo.
Gran misterio éste, que yo relaciono con la unión de Cristo y de la Iglesia. En resumen, que cada uno ame a su mujer como se ama a sí mismo, y que la mujer respete al marido.

¡Pero cómo! ¿La mujer no debe amar al marido? ¿Sólo respetarlo?
Vayamos por partes. Ante todo, recordar que la carta a los Efesios no está muy claro si la escribió Pablo o algún discípulo suyo en su nombre más tarde. De todos modos, vamos a comentar un poco este texto.
Como habéis podido ver, mezcla varios temas: el matrimonio y la relación de Cristo con la comunidad de los cristianos, esto hay que tenerlo en cuenta porque quizá el mensaje que más le interesaba a Pablo (o a su discípulo) no sea aquello que a nosotros nos resulta más vistoso.
Dicho esto, recordar también que en el siglo primero la sociedad entera discriminaba a las mujeres, de forma que decir a las mujeres que "respetasen a los maridos" era lo más normal del mundo. Pero, por otra parte, Pablo o su discípulo está diciendo aquí un bombazo contra cierta cultura griega: amar a la propia mujer es, para empezar, considerarla digna de ser amada (el verbo utilizado aquí no es "erao", que incluye una perspectiva más pasional, sino "agapao", que sitúa a los que se aman en un cierto nivel de mayor igualdad). Y segundo bombazo: de todas las formas imaginables de amar, para nuestro autor sólo vale una: la de dar la vida, toda entera, hasta la última gota de sangre, por la persona amada. Pues así, y no de otra manera, es como cree Pablo o su discípulo que los hombres deben amar a sus mujeres; y no valen rebajas de enero ni ofertas de dos por uno.
No os pido que estéis de acuerdo conmigo, pero me da la impresión de que difícilmente un misógino (recordemos: "Que odia a las mujeres, manifiesta aversión hacia ellas o rehuye su trato") o su discípulo pensaría de esta manera.

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jueves, 12 de febrero de 2009

¿Pablo misógino? (5 de 7) El Hijo de Dios, nacido de mujer

Gálatas 4,4
Al llegar la plenitud de los tiempos, envió Dios a su Hijo, nacido de mujer, nacido bajo la ley, para rescatar a los que se hallaban bajo la ley, y para que recibiéramos la filiación adoptiva.

Una muy breve indicación, aunque ligeramente fuera de tema, pero para que veamos cómo Pablo alude a la mujer también en otros contextos no polémicos. Pablo apenas habla de María, la madre de Jesús, pero en esta breve cita afirma la necesidad del nacimiento de mujer para el Hijo de Dios. Sin ello, nunca hubiese podido ser el salvador que se identifica con nosotros y nosotras, ni podría hacernos hijos e hijas de Dios.

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martes, 10 de febrero de 2009

¿Pablo misógino? (4 de 7) ¡Callénse!

1 Corintios 14
Llegamos a una cita especialmente enervante ("que excita los nervios o pone nervioso", según la RAE):
Las mujeres cállense en las asambleas; que no les está permitido tomar la palabra antes bien, estén sumisas como también la Ley lo dice. Si quieren aprender algo, pregúntenlo a sus propios maridos en casa; pues es indecoroso que la mujer hable en la asamblea. (vv. 34-35)

¡Aquí sí, se dirá,se demuestra el odio que Pablo tiene hacia las mujeres!
Bueno, pues sí y no... me explico: Leer un texto fuera de contexto es la mejor manera de no entenderlo. Estos dos versículos, ciertamente insultantes para las mujeres, pertenecen al final del cap. 14 de la primera carta a los Corintios (vv.26-40). Os recomiendo que los leáis para entender de qué va Pablo. Resulta que en la comunidad de Corinto hay muchos, digamos, "iluminados" e "iluminadas" que "hablan en lenguas" en la asamblea. El fenómeno de "hablar en lenguas" debió de ser bastante curioso. Nosotros ciertamente nos carcajearíamos si les viésemos murmurando frases indescriptibles y creyendo que el Esíritu Santo se manifestaba a través de aquel galimatías... Pero tenemos que reconocer que eran otros tiempos, y que aquella era una forma habitual de creencia en la época. Pablo, que es más racional (más "como nosotros", podríamos decir), no ve con buenos ojos aquel jaleo y confusión que se formaba en las asambleas, y está decidido a poner las cosas en su sitio. Por ello insiste en que las cosas se hagan con orden, con decoro y que no se atropellen todos los que quieran hablar en la asamblea. En este contexto habría probablemente un grupo de mujeres que se pasarían hablando en la asamblea de Corinto, y a ellas (y sólo a ellas) va dirigida la imposición que hemos leído.
Ojo, esto es importante, Pablo nunca ha dicho que ninguna mujer debe hablar en ninguna asamblea eclesial de ninguna parte del mundo (aunque por desgracia, algunos interpretaron así sus palabras), Pablo está atajando un problema concreto con un grupo de mujeres concretas de una comunidad naciente e inexperta.

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sábado, 7 de febrero de 2009

¿Pablo misógino? (3 de 7) Una de cal y otra de arena

1 Corintios 7
Una de cal y otra de arena. Si en el capítulo 11 veíamos que Pablo se sitúa en la órbita de su propia sociedad, que era ciertamente discriminatoria, en el capítulo 7 nos sorprende con un par de frases totalmente igualitarias:
Que el marido dé a su mujer lo que debe y la mujer de igual modo a su marido. No dispone la mujer de su cuerpo, sino el marido. Igualmente, el marido no dispone de su cuerpo, sino la mujer. (vv. 3-4)

Y digo que "nos sorprende" porque estas frases sonarían muy normales hoy en día, pero hace veinte siglos casi nadie hablaba de esa manera. Pablo también es capaz de romper las sólidas normas discriminatorias de su tiempo para comenzar a intuir que hay una igualdad fundamental entre varón y mujer. No es que él desarrolle estas ideas, sería un feminista super-adelantado a su tiempo, tan sólo digo que "intuye".

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jueves, 5 de febrero de 2009

¿Pablo misógino? (2 de 7) Empecemos fuertecillo

1 Corintios 11
Empecemos fuertecillo. En este capítulo de la carta a los Corintios, escrito por Pablo, parecen encontrar muchos a un Pablo claramente misógino:
La cabeza de todo hombre es Cristo; y la cabeza de la mujer es el hombre; y la cabeza de Cristo es Dios...

Pablo afirma que el varón está por encima de la mujer, con la metáfora de la "cabeza". ¿Realmente se ha inventado Pablo esta forma de ver las cosas? Hace veinte siglos, la sociedad -toda ella- discriminaba a las mujeres, especialmente en puestos de responsabilidad y cargos públicos. Pablo tan sólo está asumiendo un criterio que, en aquella época, tenían interiorizados hombres y mujeres. Estamos de acuerdo en que toda la sociedad era discriminatoria, pero eso sólo hace a Pablo un "hombre normal en su época". Creo que no podemos valorar a las personas comparándolas con los que vivimos siglos después, sino dentro de sus propias sociedades.

Más adelante (5-10) insiste Pablo en que las mujeres deben llevar el pelo largo y los varones no. Vale que hoy no le damos importancia a esto, pero no veo que en estas frases Pablo discrimine a un género respecto a otro.

En el v. 9 Pablo recuerda el texto del Génesis en el que se cuenta la creación de Eva a partir de una costilla de Adán. Esto él lo interpreta como que "la mujer procede del hombre", pero fijaos, de todos modos, cómo acaba, en el v. 12:
"Si la mujer procede del hombre, el hombre a su vez nace mediante la mujer. Y todo proviene de Dios".

Así que, en el momento de comparar hombre y mujer, para Pablo ambos proceden de Dios, que es el mensaje principal que a él le interesa subrayar.

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martes, 3 de febrero de 2009

¿Pablo misógino? (1 de 7)

Circula en las mentes de muchos que conocen un poco a Pablo de Tarso la idea de que éste era, sencillamente, misógino ("Que odia a las mujeres, manifiesta aversión hacia ellas o rehuye su trato"; según el diccionario de la RAE). Para justificarlo se aluden varias citas de sus cartas, o de cartas de sus discípulos, en los que limita la acción o la posición de las mujeres en las comunidades cristianas.
Pero cabe preguntarse, ¿es posible hacer un juicio sobre una persona con datos tan limitados? Además, ¿podemos entender que una persona es misógina porque dijo cosas hace casi dos mil años que, dichas en el siglo XXI serían signo de misoginia?
En esta serie de entradas del blog voy a añadir al debate algunos datos más, que frecuentemente no se dicen cuando se discute sobre la visión que Pablo tenía de las mujeres.
El jueves comenzaremos, pero podéis dejar ya vuestros comentarios y opiniones.
¡Nos leemos!

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martes, 27 de enero de 2009

Libros: Nacido a tiempo. Una vida de Pablo, el apóstol



Ya llevaba tiempo sin recomendar libros. Al hilo del año de San Pablo hoy quiero hablar de un libro que reconstruye, en la medida de lo posible, la historia del gran evangelizador: Nacido a tiempo. Una vida de Pablo, el apóstol. El autor es Jordi SÁNCHEZ BOSCH, profesor en la Facultat de Teologia de Catalunya, y la editorial es Verbo Divino.
Sobre San Pablo muchos de los datos que podemos decir son hipotéticos, pero aún así, el autor tiene la gentileza de fundamentar sus hipótesis con mucha honradez. Podemos no estar de acuerdo con todo lo que diga, pero ciertamente nos resultará iluminadora su lectura.
El capítulo dedicado a la conversión-vocación de Pablo es, como mínimo, sugerente y motivador para la propia reflexión.

jueves, 11 de diciembre de 2008

San Pablo, vida, iconos y encuentros para orar (Revista "Orar" nº 203)

Hoy os presento una revista que ha caído en mis manos y me ha parecido interesante, se trata del número 203 de la revista Orar. No es una publicación de tema bíblico, pero en este caso ha tomado la figura de Pablo como referente y presenta veinticuatro iconos y explicaciones de ocho encuentros de oración y reflexión sobre la figura del gran Apóstol de los gentiles basándose en los textos de sus cartas. Pienso que puede ser un material muy interesante para gustar los textos de Pablo no sólo con la cabeza sino también con el corazón, para de este modo llevar la vida a la Biblia y la Biblia a la vida.
Podéis encontrar más referencias en http://montecarmelo.com/orar.php

domingo, 7 de diciembre de 2008

Marcos: ¡Comienza la Buena Noticia!

Comienza el Evangelio de Jesucristo, Hijo de Dios. Está escrito en el profeta Isaías: «Yo envío mi mensajero delante de ti para que te prepare el camino. Una voz grita en el desierto: ‘Preparad el camino del Señor, allanad sus senderos.’»
Juan bautizaba en el desierto; predicaba que se convirtieran y se bautizaran, para que se les perdonasen los pecados. Acudía la gente de Judea y de Jerusalén, confesaban sus pecados, y él los bautizaba en el Jordán. Juan iba vestido de piel de camello, con una correo de cuero a la cintura, y se alimentaba de saltamontes y miel silvestre. Y proclamaba:
- Detrás de mí viene el que puede más que yo, y yo no merezco agacharme para desatarle las sandalias. Yo os he bautizado con agua, pero él os bautizará con Espíritu Santo.
Marcos 1,1-8
Comienza el libro que Marcos escribió sobre Jesús, y lo primero que nos dice es que se trata de una buena noticia (evangelio) acerca de Jesús que es el Mesías (Cristo) e Hijo de Dios. En tiempos de Marcos la palabra «Mesías» podía significar muchas cosas para los judíos y la expresión «Hijo de Dios» otras tantas para los de cultura griega o romana.
Y es que Marcos lo que va a escribir es novedoso, por eso le interesa llamar la atención del lector para que se interrogue.
La cita del profeta Isaías va en la misma línea: hay que preparar el camino al Señor, es necesario un mensajero que pregone su llegada, al estilo de los voceros que precedían a las personas influyentes en su camino por la ciudad para que los de más baja condición dejasen paso. Pero este mensajero es extraño, grita en el desierto porque el Señor que llega no viene avasallando, más bien al contrario, es necesario salir de la ciudad, ir al desierto para escuchar este anuncio, es necesaria la actitud de la escucha, de la búsqueda, de no quedarse cómodamente instalado en la propia mediocridad.
Tras esta introducción nos presenta a Juan Bautista, personaje extraño y sorprendente, con la fuerza de los antiguos grandes profetas. ¡Llevaban siglos sin profetas! Muchos acuden a él porque no están contentos con su propia vida, porque saben que es necesario un cambio, pero no saben cómo darlo. Juan les anima, les da fuerza, les empuja a convertirse, a cambiar su mentalidad vieja por la nueva de quien espera al Señor que viene. Cambiar no es tan fácil, Juan no es ningún ingenuo, pero es consciente de que está anunciando algo grande, de que tras él llegará quien traiga el Espíritu Santo, la fuerza de Dios, ¡y él sí será capaz de transformarnos!
Juan también es sincero, la gente puede confundirse y tomarlo como el Mesías; pero él no engaña a nadie, él no es el dueño de su mensaje, y lo expresa con una imagen comercial que a nosotros nos resulta desconocida, pero que tiene un sentido muy claro.
Llevar sandalias sobre un terreno era símbolo de propiedad. Sólo el dueño podía llevarla, y no los esclavos. Cuando alguien quería ceder su derecho de compra o herencia sobre un terreno a otra persona, se quitaba la sandalia y se la entregaba (ver Rut 4,7-8). Aquí Juan está diciendo que Dios no le cede este derecho de propiedad sobre el pueblo. El pueblo de Israel pertenece sólo a Dios, y por eso mismo él vendrá a liberarlo como tantas otras veces ya ha hecho.

Para la reflexión y oración:
  • El mensaje de Jesús es buena noticia, produce alegría y esperanza.
  • Jesús es el Mesías esperado, ¿cuáles son mis esperanzas más profundas, cuáles mis deseos? ¿Estoy esperando que venga Jesús a mi vida?, ¿o es más cómoda mi vida sin él?
  • ¿Qué obstáculos hay en mi corazón o en mis actitudes que impiden la venida del Señor?
  • Cambiar no es tan fácil: confía en el Espíritu de Dios que todo lo puede.

sábado, 6 de diciembre de 2008

Frases de Pablo...

Os dejo hoy otra frase de San Pablo:
Tres cosas hay que permanecen: la fe, la esperanza y el amor; pero la más grande de las tres es el amor.
1 Corintios 13,13

viernes, 5 de diciembre de 2008

Transformar el mal en bien

De las espadas forjarán arados, de las lanzas podaderas.
Isaías 2,4
Esta breve frase siempre me ha llamado la atención porque contrasta con nuestra forma de ver muchas veces el mal y el bien. Como si dentro de nosotros tuviésemos la posibilidad o la fuerza para hacer el mal y, por otro lado, la oportunidad y la energía para hacer el bien. Los malos -en la mayoría de las películas- deben ser aniquilados y los buenos tienen este cometido. Igualmente, habría fuerzas en nuestro interior que deberíamos "reprimir" para que otras fuerzas pudiesen salir a la luz.
Me parece que Isaías ha hecho una reflexión sobre esto y ha sacado una conclusión distinta. Él no dice que las espadas y las lanzas serán destruidas, quemadas y pulverizadas y que, por otro lado, se construirán herramientas para la vida -para el cultivo del campo que produce alimento y vida-; Isaías se ha dado cuenta de que son las mismas armas, el mismo hierro y madera, las mismas energías que los seres humanos tenemos dentro, las que pueden convertirse en armas de destrucción o en objetos de vida nueva y fecunda.
No se trata de "reprimir" en nuestro interior unas fuerzas y de sacar a la luz otras, se trata de enfocar, de canalizar toda la energía que Dios nos ha querido regalar hacia la donación de vida, que cuesta ciertamente esfuerzo, pero que es capaz de crear un mundo de Paz, que es de lo que se trata.
En resumen, Isaías, hasta cuando es utópico e idealista, tiene los pies en la tierra y escribe cargado de realismo.

miércoles, 3 de septiembre de 2008

365 días con Pablo


El libro que os comento hoy es muy sencillo, se titula 365 días con Pablo y es de Jacinta Cericato. Se trata de una recopilación de frases de las cartas de Pablo y atribuidas a él, una para cada día del año. Interesante aportación para acercarse a la tremenda fuerza espiritual de este incansable evangelizador y de sus discípulos.

sábado, 28 de junio de 2008

Hoy comienza el año de San Pablo

Hoy, 28 de junio, comienza el año de San Pablo, en la víspera de la solemnidad dedicada a los dos grandes apóstoles, Pedro y Pablo.
Desde "La Biblia, de otra manera..." vamos a dedicarle bastantes entradas. Lástima que ahora empiece el verano y el ritmo de entradas vaya a bajar, pero a partir de septiembre nos resarciremos.
Pablo -o al menos sus ideas- es un personaje muy documentado, lo conocemos por dieciséis escritos del Nuevo Testamento. Siete de ellos son cartas dictadas por él mismo en persona; algunas otras cartas son discutidas porque podrían ser suyas o de algún discípulo suyo; otras más son, evidentemente, de discípulos que, al menos, conocían muy bien sus ideas y su vida; y por último hay referencias a él en otros escritos, abundantes -como en Hechos de los Apóstoles-, o de refilón, con en la segunda carta de Pedro.
Pero Pablo es también una persona muy controvertida. Hacia él hay grandes amores y profundos desprecios. En gran parte se le han achacado los defectos de sus comentaristas, y no los suyos propios. Su cartas, a veces tan profundas que no hay quien las entienda, son la excusa perfecta para decir que era un hombre complicado. Pero también es cierto que más de una de sus frases se han malinterpretado por desconocer el ambiente de su época y sus preocupaciones.
Desde este blog, como no podía ser menos, vamos a dar nuestra propia visión de Pablo. Vamos a fijarnos en su persona, en sus sentimientos, y en cómo él mismo los expresa en sus cartas. Quizá dejemos de lado otros aspectos, más doctrinales, más teóricos; diremos algo de todo ello, pero hay muchos otros sitios donde leer buenos textos sobre ello.
Y también, claro, haremos alguna referencia a libros o revistas sencillos, que podremos compartir.
Comienza, pues, el año de San Pablo.

jueves, 12 de junio de 2008

Un año para san Pablo

Ayer y anteayer ya tuvimos entradas más densas, así que hoy toca simplemente un anuncio. La noticia no es nueva, ya que lleva casi un año: en junio del año pasado el papa anunció que se iba a dedicar un año a la figura de san Pablo.
Pues bien, el año de san Pablo está a punto de comenzar, concretamente durará del 28 de junio 2008 al 29 de junio 2009, desde La Biblia, de otra manera, tenemos un especial interés en ver también a Pablo de otra manera, iremos presentando su figura, sus escritos, sus ideas más importantes, las claves de su vida y, por qué no, sus manías, su carácter y, en definitiva, su persona.

miércoles, 14 de mayo de 2008

Autores: El Apocalipsis de Juan... ¿es de Juan?


Vaya con el revuelo que levanta el tema de los autores de la Biblia.
Ante todo: hace dos mil años no existía la sociedad de autores ni se le daba ninguna importancia a los derechos de autor. Mucha gente escribía con nombre falso (pseudónimo), o, simplemente, sin nombre (anónimos), y se quedaban tan tranquilos. Esto, de hecho, ha durado siglos.
También había algunos que ponían como autor a un personaje famoso (pseudoepigráficos). No lo hacían tanto por engañar, porque todo el mundo sabía que era una práctica común, sino por darle realce a su obra.

En la Biblia encontramos un libro llamado «Apocalipsis», y en el mismo libro se dice que fue Juan el que lo escribió. Tampoco concreta de qué Juan se habla, si es el mismo Juan de los evangelios, el Apóstol, o quizá otro Juan distinto.
Por esto mismo, los estudiosos no se ponen de acuerdo, pero hay una opinión que nos parece muy interesante y fundamentada, la del profesor Ugo Vanni. Según él, todos los libros de estilo apocalíptico usan el nombre de un personaje famoso que aparece como si fuera el autor. Insisto, no lo hacían para engañar a nadie, porque, por ejemplo, los libros de Henoc se escribieron muchos siglos después de Henoc; pero como el tal Henoc era un personaje curioso e importante (algún día hablaremos de él), pues se ponía el libro a su nombre y tan tranquilos.
Por esto mismo, el profesor Vanni afirma que el Apocalipsis de Juan no lo escribió Juan, sino otro autor que quiso poner su libro bajo la autoridad del gran Apóstol.

¿Entonces, nos podemos fiar de lo que dice?
Bueno, el Apocalipsis es un libro extraño, pero bien interpretado es muy interesante, y los primeros cristianos, después de muchas discusiones, al final aceptaron que también transmitía, a su manera, el mensaje de Jesús correctamente.
Alguien podría decir: «Pero es que no entiendo el Apocalipsis». No te preocupes, ya dijimos que se trata de un libro escrito en clave, te recomiendo que comiences por otros libros más sencillos y fundamentales, como los Evangelios. El Apocalipsis déjalo para después.

¡Seguimos mañana!